En la actualidad cada vez son más los niños que sufren del “Sindrome de Alienación Parental” también conocido popularmente como “SAP”: esta situación se produce cuando uno de los progenitores conduce estrategias y manipula al niño para obstaculizar su relación con el otro padre, siendo esto típico en el caso de las parejas divorciadas o separadas que comparten hijos en común. Si bien aún no se trata de un síndrome reconocido por la Organización Mundial de la Salud, cada vez son más los niños que lo sufren y se trata de un fenómeno que se va transformando de a poco en una de las epidemias del siglo 21.

El síndrome de alienación parental

Como mencionamos al comenzar el articulo el “Sindrome de Alienación Parental” se produce cuando, en virtud de un divorcio o una separación, uno de los progenitores decide envenenar la relación de su hijo con el otro padre impidiendo el contacto, obstaculizando la relación e incluso manipulando la opinión del niño con respecto a su padre o madre no conviviente.

La “Asociacion Nacional de Afectados por SAP” considera que los niños que son afectados por dicho síndrome expresan claramente un rechazo injustificado hacia uno de sus progenitores, siendo esto consecuencia directa de la manipulación sentimental que sufren por parte de uno de sus padres. Según psicólogos expertos y distintas asociaciones de protección infantil, el SAP se manifiesta como una forma de maltrato.

Efectos del SAP

Los niños que son afectados por dicho síndrome suelen presentar algunos signos y sufrir de ciertas consecuencias que claramente generan cosas negativas en la vida de los pequeños, en su desarrollo y en su salud.

  • Como consecuencia de que el niño está creciendo en un ambiente toxico con un progenitor que lo manipula sentimentalmente para que rechace a su otro padre, se suelen ver en la mayoría de los casos episodios de gran estrés, ansiedad y hasta depresión.
  • El efecto más claro del “síndrome de alienación parental” es que el niño sentirá un manifiesto rechazo por uno de sus progenitores e incluso puede que no quiera reunirse o tener contacto con el.
  • Lamentablemente los expertos afirman que los sentimientos de rechazo, la ansiedad y la angustia que desarrolla el niño que sufre de SAP en su hogar perduran en su vida adulta.