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¿Quién no ha escuchado en repetidas ocasiones algunas de estas frases?

“Después los seis meses la leche es agua”
“los niños deben tomar teta hasta que les salen los dientes”
“No es normal que tome teta con dos años”
“eso ya no es alimento”

Estudios han demostrado que mejor la leche materna tanto para un bebé recién nacido, como para un niño de dos, tres o más años.

Realmente es normal que un niño de dos años o más tome pecho simplemente no es habitual ya que somos una generación de “formula”, pero si volteamos a ver el pasado nos percataremos que hace miles de años la lactancia era prolongada y muchos de nuestros ante-pasados no sufrían ninguna enfermedad a causa de la lactancia.

Aquí te ofrezco los beneficios:

BENEFICIOS FÍSICOS

Aporta el 40% de los requerimientos nutricionales durante el 2do año de vida ya que es mayor contenido de grasa como fuente de energía a comparación de los alimentos complementarios, es necesario que sepan que es una valiosa fuente de proteínas, calcio y vitaminas además provee ácidos grasos esenciales, que tienen una relación directa con el desarrollo cerebral.
La leche se adapta a la edad del niño que la toma. A medida que el niño crece, la leche aporta más calorías, “no se vuelve más agua como suele creerse” y el niño sigue recibiendo ventajas inmunológicas mientras su sistema terminando de madurar, la concentración de células inmunologías en la leche aumenta en el segundo año.
Disminuye la incidencia de enfermedades infecciosas, alergias y eczemas de piel, además facilita la recuperación en situación de enfermedad, siendo a veces el único alimento aceptado por el niño.
Es un factor de protección frente a la obesidad infantil, a mayor duración de la lactancia, menor riesgo de obesidad y sobrepeso. Protege de la diabetes tipo 1.

BENEFICIOS PSICO-EMOCIONAL

Proporciona consuelo, contacto, comunicación, amor entre madre e hijo, se convierte en un modelo de vínculo para otros vínculos que tendrá el niño en su futuro adulto.
Promueve la independencia futura a partir de la base segura que representa la lactancia para el niño pequeño, le ofrece una sensación de seguridad en entornos o situaciones desconocidas. Niños con lactancia prologadas presenta mejores niveles de apego a sus padres en la adolescencia.
Mejora el desarrollo cognitivo, reflejado en las habilidades del habla, lectura, escritura y resolución de problemas.
Hay varios estudios realizados a niños que han sido amamantados de manera prolongada que desmienten esta teoría, por lo tanto es una cuestión socio-cultural, de hecho es un tabú realizar este acto de amor en público, casos de desaprobación se han visto en países como: Paraguay, Estados Unidos, México, Canadá, Costa Rica, Reino Unido.

“Hemos normalizado los escotes y los trajes de baño pequeños, pero si lo que se ve es el pedacito de seno de una madre alimentando a su hijo, entonces la gente se horroriza”, Pat Lindsey, presidenta de la coalición de madres que dan pecho en el estado de Florida, Estados Unidos

Son muchos los aspectos en los cuales debemos trabajar como sociedad y el primero de ellos es “la lactancia prolongada, NO es mala, todo lo contrario es muy buena”.